En Puerto Rico, el 95% de la población usa internet y pasa más de 5 horas diarias en el móvil, pero el comercio local sigue desconectado: estudios de 2026 revelan que la mayoría de las PyMEs aún carece de canales digitales de venta y pagos electrónicos. Aunque costos energéticos y falta de capital frenan su digitalización, el auge de herramientas como la IA demuestra que la adopción es viable con incentivos y capacitación para convertir lo digital en infraestructura básica.