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7 ideas que puedes aplicar para cumplir tus metas en el 2026

  • Writer: Mara Polanco
    Mara Polanco
  • Dec 19, 2025
  • 5 min read

Updated: Dec 22, 2025


Seamos honestos, finalizamos el año con un sinnúmero de deseos y planes que arrastramos año tras año con la idea de que “¡Este año sí que sí!”. Entonces comenzamos el año inscribiéndonos en el gimnasio, comprando la agenda y viendo todos los videos habidos y por haber de “Cómo montar tu Vision Board para este nuevo año”, con las mejores intenciones e ímpetu que nos brinda la expectativa de un nuevo año. Pero luego llega febrero y esa lista está más olvidada que la bicicleta estacionaria que compraste en enero.

¿El problema? No es la falta de motivación. Es que confundimos el desear algo con construirlo. La buena noticia es que planificar el próximo año no tiene por qué ser un ejercicio de fantasía. Puede ser un plan, con fundamento, que te lleve del "ojalá" al "ya está hecho". 


Aquí te compartimos siete estrategias que cambian el juego:

1. Pregúntate sinceramente "¿Qué tengo que hacer?" 

Aquí está el truco que nadie te cuenta: antes de escribir "quiero facturar el doble" o "quiero estar en forma", analiza y pregúntate: ¿Cómo es la persona que ya logró eso?

Si tu meta es facturar más, no te enfoques sólo en el número. Piensa: ¿Cómo maneja su agenda alguien que factura eso? ¿Cómo toma decisiones cuando está cansado? ¿Qué hace los lunes por la mañana? ¿Cómo planifica su semana?

El cambio más poderoso no viene solamente de hacer una lista de deseos. Viene de visualizar tu objetivo y definir qué es lo que tiene que pasar para llegar a esa meta. Al tener claras las acciones necesarias para lograr tu meta, el camino de ruta prácticamente se escribe por sí solo. 


2. Haz un inventario honesto 

Antes de arrancar a toda velocidad, necesitas saber con qué cuentas y, más importante, qué te está deteniendo.

Siéntate con un café, té o tu bebida preferida y haz dos listas:

  • Recursos que ya tienes: Dinero disponible, herramientas, habilidades, contactos, ese curso que compraste y nunca terminaste.

  • Creencias que te están saboteando: Esa vocecita que dice "no soy bueno vendiendo" o "siempre dejo todo para después".

Esa creencia limitante del año pasado tiene que irse. Si quieres ser la persona del punto 1, no puedes arrastrar contigo al próximo año esas vocecitas que te sabotean. Así de simple.


3. Dale un "Porqué" a cada meta (Porque en febrero vas a necesitar recordarlo)

Claro, tus metas tienen que ser SMART (Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes, con Tiempo definido). Pero si no tienen un "porqué" potente, se te va a ser difícil aguantar el empuje que te provocará caer en viejos hábitos (que se debieron quedar con el Año Viejo).

El "qué" te dice hacia a dónde vas. Pero el "porqué" es lo que te saca de la cama cuando hace frío, cuando estás cansado, cuando Netflix tiene una nueva serie de la que todos están hablando.

Ejemplo: "Quiero ahorrar $10,000" es un qué. "Quiero ahorrar $50,000 para poder tomarme un año de sabática y lanzar mi proyecto sin la presión de pagar renta" es un porqué. Uno te deja dormir tranquilo; el otro te despierta con propósito.


4. Piensa en trimestres, no en años

Un año entero es como tratar de ver un maratón completo desde la línea de salida—es abrumador. Mejor divídelo en pedazos de 90 días que son mucho más fáciles de manejar.

Por qué funciona: 90 días es tiempo suficiente para ver resultados tangibles, pero lo bastante corto para mantener la urgencia. Es como tener cuatro "mini años nuevos" en los que puedes reinventarte cada vez.

  • Q1 (Enero-Marzo): Aquí estableces tu base o fundamento. Pruebas, ajustas, estableces tus ritmos.

  • Q2 (Abril-Junio): Ya tienes tracción, así que puedes acelerar.

  • Y así sucesivamente.

Cada trimestre es una oportunidad de evaluación y de hacer cambios si algo no funciona, sin esperar hasta diciembre para darte cuenta de que ibas en la dirección equivocada.


5. Usa la estrategia 30-60-90 para cualquier proyecto grande

Dentro de cada trimestre (o cuando empiezas algo importante), divide el proceso en tres fases:

  • Días 1-30: Estás conociendo el terreno, estableciendo tus rutinas básicas. No te frustres ni te presiones en lo que tus planes toman forma, ya que es parte del proceso.

  • Días 31-60: Ya entiendes cómo funciona esto, así que ahora puedes ejecutar sin miedo.

  • Días 61-90: Mides los resultados, celebras lo que salió bien y ajustas lo que no.

Es como subir de nivel en un videojuego. No puedes saltar directo al nivel 90; tienes que pasar por los 89 niveles anteriores, ya que esos 89 niveles anteriores son los que te van puliendo para que continúes progresando y llegues a la meta.


6. Tu ambiente te apoya o te sabotea (La decisión es tuya)

Si tu escritorio parece una zona de guerra y tu teléfono tiene 247 notificaciones sin leer, va a ser muy difícil que seas esa persona enfocada y productiva que quieres ser. Ese desorden o esos pendientes sin resolver ocupa la mente y te drena sin que te des cuenta. 

La regla de oro: Haz que lo correcto sea fácil y lo incorrecto sea difícil.

¿Quieres comer más saludable? Deja las frutas a la vista y esconde las galletas en lo más alto de la alacena. ¿Quieres trabajar enfocado? Crea un espacio libre de distracciones en el que tu cerebro sepa que "aquí se trabaja".

Tu entorno debería reflejar la vida de la persona en la que te estás convirtiendo. Si no lo hace, cada día será una batalla de fuerza de voluntad. Y la fuerza de voluntad se agota con facilidad.


7. Los domingos son para reflexionar y prepararse para la semana

Aquí está el secreto que separa a quienes logran sus metas de quienes se quedan en el intento: la revisión semanal.

Cada domingo, tómate 30 minutos. Un café, tu libreta, y dos preguntas simples:

  • "¿Qué hice esta semana que me acerca a la persona que quiero ser?"

  • "¿Qué me detuvo y cómo lo evito la próxima semana?"

Esto no es para juzgarte. Es tu oportunidad para ajustar el rumbo rápido, antes de que pierdas la semana o el mes yendo por la dirección equivocada.

Tu plan de accion

Planificar el próximo año no consiste en escribir una lista bonita y pegarla en la nevera. Se trata de construir un sistema que te transforme desde adentro. Este año puede ser diferente. Puede ser el año en que dejas de soñar y empiezas a disfrutar de la recompensa de cumplir tus metas. Pero sólo si te comprometes contigo mismo a que el año que viene no vas a estar arrastrando las metas que te trazaste para este año.

¿Listo para empezar?

Comparte con nosotros tus planes y estrategias para lograr que se cumplan las metas que te propones.


Si quieres una guía libre de costo para comenzar con este proceso escríbenos a emprendenotas@gmail.com .




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