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Se apagó la imprenta, no la conversación: Los retos y oportunidades para emprendedores al terminar una era.

Writer: Nerma Albertorio Barnés
Nerma Albertorio Barnés
10 hours ago
3 min read
Encabezado de sección de opinión Nerma Opina.

El Nuevo Día y Primera Hora se van digital

Hoy es lunes y, por primera vez en generaciones, El Nuevo Día no llegó en papel, mientras Primera Hora se despidió del papel el jueves. Ayer domingo muchos compraron el último ejemplar, para algunos por costumbre y otros para guardarlo.


Confieso que como a muchos me da sentimiento y pensamientos encontrados. Para muchos de nosotros el periódico nunca fue solo información. Era un ritual: el café, la página doblada y la discusión en familia sobre lo que decía el titular. Recuerdo cuando era pequeña el periódico del domingo que venía lleno de secciones y cada uno en la familia tenia una sección favorita. Poco a poco fuimos cambiando a la versión digital de la noticia, pero siempre ver la noticia en papel tenía otra dimensión. Muchos elementos se habrán tomado en consideración y pienso que debió ser una decisión complicada, solo el tiempo dirá si fue la mejor o si había espacio para innovar y mantener la versión impresa viva.


En estos 25 años acompañando negocios he aprendido que cuando un modelo cierra, casi nunca muere la necesidad. Lo que cambia es la forma de atenderla. Y ahí, siempre, hay oportunidad.


Los números cuentan una historia

El propio periódico reporta que el 98% de los puertorriqueños tiene celular y el 95% tiene acceso a internet. Sus plataformas digitales reciben millones de usuarios al mes y crecieron más de 10% en un año. La gente no dejó de informarse, simplemente cambió desde dónde lo hace.


Pero no dejemos de reconocer que Puerto Rico es un país que envejece. Ya tenemos el doble de personas de 65 años o más que de niños menores de 15. Tener un celular no es lo mismo que saber usarlo para leer las noticias, pagar una suscripción o distinguir una noticia real de una cadena falsa de WhatsApp. Para muchos de nuestros padres, abuelos y vecinos, el periódico impreso era su puerta al país. Y esa puerta, de un día para otro, cambió de dirección.


El reto y la oportunidad

Para los medios impresos que quedan, esto no es una sentencia. Es una señal. El papel que sobreviva va a tener que ser más local, más útil y cercano. Lo escaso gana valor. El semanario, la revista de la comunidad y la publicación especializada tienen hoy un lector que busca dónde aterrizar.


Para los medios digitales, la responsabilidad crece. Ya no basta con publicar rápido. Hay que publicar pensando en quien lee con letra grande, en quien se pierde entre anuncios que brincan y en quien necesita que alguien le enseñe el camino la primera vez.


Tres oportunidades para emprendedores

Para los emprendedores, aquí hay un mar abierto de oportunidades. Veo por lo menos tres caminos:

  • Acompañar la transición: Enseñar a adultos mayores a informarse en digital con seguridad y confianza. Talleres, servicios a domicilio, alianzas con égidas, iglesias y centros comunitarios. La necesidad es latente.

  • Crear contenido con propósito: Boletines comunitarios, podcasts, resúmenes de noticias por audio y contenido local que nadie más está cubriendo. El que entienda a su comunidad tiene ventaja.

  • Reinventar la vitrina: El pequeño comerciante que se anunciaba en el periódico tiene que buscar dónde hacerse visible ahora. Ahí hay trabajo para creadores de contenido, diseñadores, estrategas digitales y, sí, también para los propios periodistas que hoy salen de esa industria con un talento enorme para contar historias.


Lo que nos toca

A esos compañeros que pierden su empleo con este cambio les digo lo que he visto una y otra vez: el oficio no se pierde con la plaza. Lo que saben hacer (investigar, escribir, verificar, contar) sigue siendo necesario. Algunos de los mejores emprendimientos que conozco nacieron de un cierre que nadie pidió.


Y a nosotros, los lectores, nos toca algo también: apoyar el periodismo que queremos que exista. Suscribirnos, compartir con responsabilidad y ayudar a nuestros padres o al vecino a encontrar su periódico en la pantalla.


Se apagó una imprenta. Pero la conversación sigue. Solo cambió de mesa.

Y como siempre digo: el que se adapta, no se rinde.


Foto de Nerma Albertorio Barnés
Nerma Albertorio Barnés


Nerma Albertorio Barnés es consultora, autora y "speaker" en Puerto Rico. Es fundadora del Centro para Emprendedores, Emprende Notas y 100 Ventures, y ha dedicado más de 25 años a impulsar ideas, negocios y comunidades en la isla y la diáspora. Conoce más sobre su trabajo en nermaalbertorio.com.

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